viernes, abril 08, 2005

Million Dollar Baby (ídem)


Filosofia del Ring

Hace varios años ya un profesor de guión me dijo que desde la tragedia griega todo está contado, que la verdadera habilidad pasa por la forma en la que se cuenta: el cómo.
No me gusta el boxeo.
No me gustan las películas de deportes, en general son absolutamente predecibles.
Esta no es la excepción.
Sin embargo, a pesar de ello, logra convencer, entretener, incluso conmover profundamente.
Frankie Dunn (Clint Eastwood) es un "cierra heridas" profesional. Guarda el secreto para cerrar, o bien disimular, cualquier tipo de laceración física o emocional. Eddie "Scrup-Iron" Dupris (Morgan Freeman) es un gastado y tuerto ex-boxeador. Es el narrador y filósofo en off de la historia, cuyas reflexiones serán el contrapunto perfecto para las situaciones planteadas en la historia. Ambos conviven en un desmechado gimnasio rodeado de personajes arquetipicos, incluyendo el pesado que se lleva a todos puesto, y el insistente Danger Barch quien todos saben, no tiene la más minima oportunidad. A este mundillo masculino llega Maggie Fitzgerald (Hilary Swank), mesera desde los trece por necesidad, y aspirante al boxeo femenino por vocación.
Hasta acá nada nuevo.
Maggie se abrirá camino a base de perseverancia poco a poco metiendose en la vida de Frankie y Dunn, y asombrosamente, llegando a ser parte de un trío de personajes memorables, no por su originalidad sino por la sorprendente química lograda a partir del guión y sostenida por una realización fabulosa.
La historia sigue el curso que debe seguir, y el trabajo impecable del trio atravieza las diversas situaciones, con un regustillo nostalgico que parece estar tomando fuerza desde los últimos trabajos de Eastwood como director, llegando a su madurez, creo yo, en ésta obra.
Los ritmos emocionales son manejados de forma excelente, así como el desarrollo de la trama y sus personajes en un producto final lúcido en sus objetivos y en su mensaje final.

En conclusión: Insuperable
(no olvidar las carilinas)

El secreto de Vera Drake (Vera Drake)


Lagrimas y té

El director Mike Leigh a basado su carrera en tirar a tierra los arquetipos ingleses, cayendo sin querer a veces en otro tipo de arquetipos al mismo tiempo. A pesar de ello "El secreto de Vera Drake" nos pasea por la historia de la mujer del titulo, una señora más buena que Lassie dormida que ha basado su vida en ayudar a los demás sin importar el costo propio. Vera es una mujercita que aparenta cincuenta y tantos, trabaja limpiando casas de familias acomodadas y en una fabrica de lamparitas, además cuida a su madre anciana, a un vecino mayor, a una mujer deprimida y a su vecino solterón al que de paso engancha con su hija solterona. Vera hace todo esto sin demostrar cansancio y silba alegremente entre trabajo y tazas de té. Entendimos, es una buena mujer.
Entre tanta ocupación y a espaldas de su marido e hijos, Vera practica abortos clandestinos, sin buscar remuneración alguna, a mujeres de bajos recursos y en variedad de situaciones desesperadas. Vera no juzga, ella ayuda.
Cuando un aborto se complica, Vera es descubierta y llevada a juicio.
La película muestra la postura del director en el contraste entre la situación de la protagonista y las mujeres que trata, y una historia paralela en que la hija de la familia para la que Vera trabaja se ve en situación similar a dichas mujeres, pero con otras posibilidades dada su situación económica.
Un detalle a criticar sería la forma casi caricaturesca en que se delimitan los personajes y en la que es llevada la trama en su punto más drámatico, resultando a veces en una alienación del público llegada cierta saturación de primeros planos de la protagonista y sus lágrimas.
Por el otro lado la muy aplaudida actuación de Imelda Staunton (Vera Drake) se encuentra a la altura de las expectativas, bien acompañada por un elenco que no desentona y al que no opaca.
Finalmente la película se deja ver muy bien, con el defecto de perder el ritmo inicial hacia el final.

Conclusión: Para los seguidores de Leigh

jueves, marzo 24, 2005

Constantine (ídem)


Comercial antitabaquismo y revelaciones religiosas

Son muy pocas las películas basadas en comics que funcionan. Pareciera que los productores, guionistas y directores de hollywood no encuentran el equilibrio entre complacer a los fanaticos obteniendo un producto críptico y exclusivo, o bien, abrirse del original logrando ofender a los fanaticos y muchas veces ni siquiera conformar al público en general. Adivinen a cuál de las dos clasificaciones corresponde la versión filmica de "Hellblazer".
Partiendo de la figura principal de John Constantine, (investigador privado, exhorcista y fumador compulsivo todo en uno), la trama nos cuenta cómo un misterioso objeto es encontrado en algun lugar de Mejico, lo que desencadena el asesinato o suicido misterioso de una mujer en un hospital psiquiatrico y el movimiento de fuerzas aliadas con el Cielo o el Infierno. En el medio está John y la gemela policía de la difunta.
En un principio la historia podría funcionar, sin embargo se encarga de caer en una serie de lugares comunes aburridos dejando poco interés al espectador y menos ganas al conocedor del comic. En general todos los actores llevan adelante correctamente bien sus papeles con la grave salvedad del protagonista: Keanu Reeves, quien se despliega en una de sus peores personificaciones, logrando convertir a su John Constantine en una seguidilla de momentos torturosos y frases hechas que deberian causar gracia y ni lo logran. Quizás la extraña decisión de adaptación de perder el cabello y el acento original podría haberse salvado de conseguir un actor que lograra sacar adelante la verdadera actitud del personaje, y no llegar a una decisión de marketing basada en el color de la ropa y los éxitos anteriores.
A favor se encuentran la genial Tilda Swinton (Orlando) logrando un ángel Gabriel absolutamente asexuado y creíble, y por supuesto los efectos especiales, por momentos realmente tangibles por momentos más de lo mismo.

Conclusión: ni para alquilar

domingo, marzo 13, 2005

Mar Abierto (Open Water)


A nadar

Mar Abierto se presentó en un momento en el que necesitaba oxígeno cinematográfico despues de los tragos amargos que fueron "Alexander" y "El fantasma de la ópera". En una situación particular, esta película logró devolverme las ganas de ir al cine con un producto simple y original. La historia trata acerca de una pareja en vacaciones, compuesta por Blanchard Ryan (Susan) y Daniel Travis (Daniel), al que un error en el conteo de los participantes en una excursión de buceo deja a la deriva en el mar. Es importante aclarar que esta película no es "Tiburón", hay muy poca sangre y menos sustos. No es una película pochoclera, si buscan entretenimiento con saltos, hay una buena cantidad de películas de terror por estrenarse. Esta en particular está filmada de una forma intimista, casi documental, haciendo incapié en el realismo de la situación. Este realismo es el que lleva al espectador desde la risa cómplice al reconocer las visicitudes cotidianas de una pareja en vacaciones, a la sonrisa incómoda en determinadas situaciones al pasar las horas en el mar.. hasta llegar directamente a la angustia. Es muy destacable cómo el guión logra evitar clisés de los más vistos, evitando gritos desaforados, lágrimas innecesarias y finales poco probables que atentarían contra la credibilidad de la situación. En contra tiene un abuso de tomas de la naturaleza de las islas y quizás un exceso de música local que a veces resulta anticlimática y atenta contra el ritmo de la película. En mi opinión personal, la situación de la pareja en el mar nocturno podría haberse aprovechado más.

Conclusión: Realismo crudo

El fantasma de la Opera (The phantom of the opera)


Mucho ruido y ninguna nuez

La historia del Fantasma de la Opera es intensa, trata de obsesiones casi compulsivas, represiones victorianas y más de un contacto con la tragedia griega. Esta no es una historia que se pueda tomar a la ligera, y mucho menos filmarla como si se tratara de un documental de National Geographic. El señor Joel Schumacher es un director en el mejor de los casos irregular. Nunca lo tuve en alta estima y sin embargo en su variada filmografía, que incluye desde una película con Mister "T", pasando por las horrorosas "Batman & Robin" y "Batman Forever", se encuentran las excelentes "Flatliners" (Línea Mortal) y "Phone Booth" (Enlace Mortal) . Se diría que en principio el problema del hombre pasa por el presupuesto, Enlace Mortal fue filmada en poco tiempo y con menos plata, y tiene un ritmo vertiginoso que lleva al espectador sin dejarle un momento para respirar. En la otra punta "El fantasma.." carece de ritmo en el sentido estrictamente cinematográfico, Schumacher parece descansar totalmente en la musica para transmitir desde el tempo de la película hasta las emociones de los personajes. Olvidando la herramienta más simple y escencial del director, Shumacher utiliza cámaras fijas y planos largos en los momentos menos oportunos, llegando a pequeños planos secuencia con un logro anticlimático realmente sorprendente. De la peor manera posible, aliena al espectador de la historia en un desperdicio espectacular de recursos. Si se pudiera recatar algo, es el inicio en clave de cine mudo (pero hablado), sin embargo, abusa del recurso del flashback hasta llegar a sugerir descenlaces que no lo son.
El cast es un tema aparte.
La joven Emmy Rossum en el papel de Christine, agobia en exceso de ojos grandes y poca expresión, en correcta reproducción musical y una absoluta falta de interpretación, cosa que comparte con el Fantasma de Gerard Butler, al que le iría mejor un papel en una soap opera. Alguien se imagina el bruto escocés de Tomb Raider 2 haciendo de genio torturado???

Conclusión: Depresión cinematografica

lunes, febrero 21, 2005

Alejandro Magno (Alexander)


Para curar el insomnio

Alejandro Magno fue un hombre que sigió su visión hasta las últimas consecuencias, en este sentido el señor Oliver Stone demuestra más de una similitud con el Rey de Macedonia en su versión de la vida de Alejandro. Desde el principio la espectacularidad que plantea, llama la atención. Su reconstrucción de época casi hace valer la pena el largo viaje filmico al que nos obliga recorrer.Oliver Stone no es un hombre de masas, el no hace cine, hace arte, pero se olvida en su tosudez que el cine es arte de masas, y si ben eso no significa que toda obra cinematográfica deba ser un producto vacío y pochoclero, tampoco se debe caer en un producto críptico y snobista. La película logra notablemente ofender a los dos tipos de publico posibles. Ofende al que conoce la vida de Alejandro porque no se logra entender la extraña edición que hace Stone, cayendo en poderosos anticlimax al, por ejemplo, profundizar el conflicto entre Alejandro y sus padres, y despreciar filmicamente el momento del asesinato de Filipo reduciéndolo a una anécdota en voz en off, saltando directamente a la campaña en Persia, y finalmente tras largas horas mostrar el asesinato en un flashback inentendible. Por otro lado a aquél público que buscaba en la película un entretenimiento ligero cargado de elaboradas escenas de acción, y por qué no, un acercamiento inicial a lo que fua la vida de Alejandro, Stone logra ofender al asumir groseramente que todo público conoce la vida del protagonista tan bien como él. La película no describe sino que saltea, edita y no explica. Perdidas en una sopa de dialogos grandilocuentes se encuentran dos y sólo dos escenas de batallas, excelentemente filmadas hay que reconocerlo, pero esto significa otra cachetada al público masivo, porque la película no se vendió como lo que era. El señor Stone hace una pelicula soberbia, en el sentido literal de la palabra, porque insulta al público con un producto que se cree mejor que a quien se vende.
Un punto que podría ir a favor, cae en abusos y golpes casi bajos: el guión trata la homosexualidad (practica social común de la época) en principio sutilmente, cayendo finalmente en reiteraciones y vueltas novelescas con lágrimas desmedidas. Stone está lleno de buenas intenciones que naufragan con espectacularidad similar al presupuesto. Llegado cierto punto, ni los actores logran mantener el bote a flote. Mucho se ha dicho acerca del extraño casting. Es cierto que Colin Farrel es muy viejo para ser hijo o Angelina Jolie es muy joven para ser madre, pero podría haberse salvado con un poco más de maquillaje para avejentarla, cosa que presumo no se hizo por una cuestión de marketing. La dinamica entre el trio Filipo (Val Kilmer), Olimpia (Jolie) y Alejandro (Farrel), funciona. Alejandro es reducido a un hombre tironeado entre los egos de sus padres, con las complejidades que de esto resulta. En el pastiche final esta humanización, en principio interesante, pasa desapercibida porque el director/guionista decidió hacer las cosas demasiado Hollywoodenses en una película con aspiraciones de cinearte. La intención de los paralelos con ciertos mitos es buena, pero se cae al querer abarcar forzadamente demasiados en una misma persona.
Así como su Alejandro llega a parecer un nene caprichoso insistiéndole a un ejército cansado, tras batallar por más de siete años, que lo siga a conquistar terrenos desconocidos, Stone se emperra en seguir su "expedición" filmica más allá de lo tolerable.

En conclusión: Desastre de proporciones épicas.

miércoles, febrero 02, 2005

Llevados por el deseo (Closer)


..amarga


Aparentemente superficial, aparentemente mala para la mayoría de la gente, Closer encierra una complejidad cargada de la crueldad que sólo se encuentra en la vida misma.
Bajo los encuentros en principio casi mágicos, incluso un poco forzados, de cuatro extraños se encuentra una reflexión descreída y amarga que desnuda la complejidad que existe entre las relaciones humanas.
Yo siempre fui de la idea de que los primeros minutos de una película encierran el mensaje principal. Apenas comienza asistimos al juego de miradas entre dos anónimos transeuntes, envuelto en la sacarinosa "Can´t take my eyes of you". Por una distracción la chica que luego conocemos como Alice (Natalie Portman) es atropellada. Su lesión no es grave y da el punto de partida para su relación con Dan (Jude Law). Así como el accidente baja a tierra brutalmente la ensoñación primeriza, la película en su transcurrír mostrará las ensoñaciones que se entrecruzan cada vez que una relación comienza (o se retoma), y el caer a tierra de la mismas. Pero así como la lesión de Alice no es mortal, las heridas mutuas de los protagonistas no lo son. Y siguen con sus vidas.
Los personajes son sutilmente complejos, se van revelando al espectador de a poco, pareciendo arquetipos vacíos en un principio, develando dos oposiciones: dos personajes adultos y dos infantiles, dos manipuladores y dos pasivos; las duplas se entrecruzan así como las parejas en sus idas y vueltas.
De ritmo teatral, que da cuenta de su origen, la historia elige mostrarnos capítulos en especial de las vidas de los protagonistas. Esta elección no es azaharosa. El mensaje depende de los encuentros y de las rupturas, obviando todo lo demás. La elección es muy inteligente, ya que los momentos más recordados en las relaciones suelen ser, justamente, los primeros encuentros y las separaciones. Esta "edición" de las vidas de Alice, Dan, Anna (Julia Roberts) y Larry (Clive Owen), gira entorno a los roces, engaños y manipulaciones que en conjunto, al estar tan concentrado, parece poco creíble, pero sólo toma reflexionar un poco para darse cuenta del realismo cruel de las situaciones. Al final sólo aquel que pudo dejar atrás sus expectativas, su ensoñación primeriza, y acepta a su pareja con sus errores y falencias es el que logrará su "final feliz".
No es una película mala, pero no es buena, es ácida y descreída, correcta en lo técnico y bien manejada en lo actoral. No es una película romantica o dramática, y mucho menos superficial. Es cruel. Es el lado que uno, quizás, elige no ver tanto en las relaciones propias como en las ajenas. Quizás por eso el "closer" del título, se requiere un ojo muy fino para armar esta historia. Y una cantidad notable descreimiento.
El mensaje final es que quizás estamos condenados a permanecer como extraños entre nosotros, incluso cuando estamos más cerca.

En conclusión: Manéjese con cuidado.

sábado, enero 29, 2005

Cantando bajo la lluvia (Singin´ in the rain)


Eramos tan inocentes...


Allá por los cincuenta las cosas eran diferentes. El american way of life convivía pacíficamente con el american dream, los hombres eran honestos trabajadores cuyo sueldo les permitía comprarse la casita en las afueras para su mujer, que siempre lo esperaba con la cena hecha y los niños que consumian sanamente programas de tv inocuos.
Fruto de ese momento idealizado es el cine igualmente idealista, y qué género no representa mejor ésto que aquel en el que es coherente comenzar a cantar y bailar, en vez de hablar.
Cuando el sonido revolucionó el cine fueron muy pocas las estrellas que sobrevivieron el cambio. Muchos actores, expresivos en su maquillaje recargado, descubrieron que sus voces no se llevaban con sus caras.
Un clásico de los clásicos se apoyó en esta premisa para contar la historia de una par de actores famosos del cine en los años '20 que se integra, como mejor puede, a la nueva ola del sonido.
Don Lockwood, encarnado por el legendario Gene Kelly, es un actor de cine mudo que ha llegado a la cima con mucho trabajo, y algún que otro golpe de por medio. Junto con su compañero Cosmo Brown (el hiperexpresivo Donald O´Connor) se iniciaron en bares de mala fama bailando, hasta que Don encuentra una salida a su capacidad en el trabajo de las películas empezando desde abajo: doble de riesgo. Finalmente es "descubierto" y comienza a trabajar como pareja de la famosa e interesada Lina Lamont (Jean Hagen). Juntos filman muchas películas hasta la llegada del cine sonoro, donde la chillona voz de Lina se vuelve un problema mayúsculo. Tras conocer a una corista llamada Kathy Selden (Debbie Reynolds), deciden que la mejor solución es doblar con su voz la de Lina. El problema es hacerlo sin que Lina se entere.
Es notable la capacidad de los grandes musicales, y mucho más de sus aun más grandes protagonistas, de lograr una naturalidad ejemplar en sus complicadas coreografías. Dan vueltas en el aires y se caminan cualquier objeto de la escenografía (desde sillones hasta las paredes), sin perder la sonrisa colgate y mucho menos el peinado.
La simplicidad de las tramas no escatimaban humor, y en el caso de ésta, una interesante ironía hacia el cine como era en los años ´20, y por qué no, una sutil reflexión acerca de los egos de los artistas.
Qué más se puede agregar acerca de la archiconocida, y no por ello menor agradable de ver, escena de Gene Kelly bailando y cantando bajo la lluvia. Esta resume la alegría de cualquier enamorado quien se encuantra lo suficientement feliz como para que no le importe empaparse (y por supuesto cantar su alegria a los cuatro vientos). Sin embargo, en un acto de rebeldia adolescente, no es mi escena favorita, sino la que ocurre poco despues, donde Don comenta al productor una idea para la nueva película sonora (que además va a ser un musical). La escena cuenta la historia de un campesino que llega a Broadway para convertirse en un famoso artista. Así, seguimos a Kelly haciendo de Don, haciendo a su vez de éste personaje, mientras busca agente y comienza a trabajar en diversos bares. En uno de ellos se enamora inutilmente de la mujer de un gangster que, tiempo después incluso cuando él se vuelve famoso, lo sigue ignorando. La pequeña historia termina con el hombre ahogando sus penas en la alegria del baile.
Es más que notable las coreografias que cruzan ésta escena y el uso del color, tanto en la ropa de la gente como en la escenografía. Son colores vibrantes que se adelantan a los chillones '60s, que se vuelven pasteles en la ensoñación que el personaje de Kelly tiene al volver a ver a la mujer serpiente. Hay una curiosa relación entre la historia del personaje y la historia personal de Kelly, con ciertos puntos de contacto que llevan a una intertextualidad más entre las que se encuentran en la película. En mi opinión es la mejor escena y tiene bastante que enseñar al pequeño revival hollywoodense por los musicales que se está dando estos últimos años.


En conclusión: Para nostálgicos reflexivos.

jueves, enero 27, 2005

La ventana de enfrente (La finestra di fronte)


Crisis de los treinta voyeurista

Fuí a ver esta película simplemente porque está filmada en Roma, afición mía que calculo me expondrá a cualquier aberración filmica que la ciudad llegue a albergar. La cosa no fue tan grave y llegupe a disfrutar de la película mientras transcurría.
Todo comienza en 1943 cuando un panadero asesina a otro y huye. Un fundido nos trae al presente donde la historia presenta a Giovanna de 29 años, casada hace nueve y con tres hijos (contando al marido que no es lo que se diga muy serio). El entorno familiar es de clase media ajustada, viven en un depto gracias a la madre de Fillipo (el marido) quien vive haciendose despedir y en el momento de la historia trabaja de noche, sin animarse a pedir el cambio de turno. Giovanna trabaja de contadora en una pollería industrial (lindo!) y suma a su vida familiar un anciano perdido al que Fillipo ofrece ayuda. Como está planteado como un personaje inmaduro, es Giovanna la que tiene que empezar de encargarse del viejo cuando Fillipo se queda mirando un partido de futbol en vez de llevarlo a la comisaría para hacer la denuncia. Ojo, él no es el tipico "marido horrible que habre la puerta a los cuernos" de este tipo de películas, Fillipo es uno de los personajes más armados y creíble, es simplemente inmaduro.
Asfixiada por su vida (más el anciano varado en su casa), Govanna escapa a la realidad espiando por la ventana al vecino de enfrente.
La historia a partir de ahí va a ir saltando del presente al pasado del anciano misterioso de una forma bastante fluída, intercalando en el presente imágenes de sus recuerdos lo que resulta en una puesta más fluída que el clásico flashback por corte o fundido.
Si hay algo que rescatar es que la protagonista de esta moderno "affaire" tiene una característica muy especial y sutil, (por lo que lo catalogo de moderno): es histérica. Se entretiene mirando al tipo de enfrente pero no intenta nada con él, incluso cuando ya más avanzada la trama lo conoce. Ella parece gradualmente ir despreciando su vida familiar hasta que finalmente se da la oportunidad de concretar algo con el muchacho de enfrente. Pero ella funciona por la mirada. (SPOILER): Cuando se encuentra finalmente con Lorenzo en su departamento, tirada en el suelo, mira hacia la ventana que da a su depto y ahí decide volver con su familia, solo cuando mira desde la ventana aprende a valorar lo que tiene.
Se dan en paralelo dos historias de amor trágico, la primera la de Simone es mucho más rica, creible, incluso interesante que la de Giovanna, que es en el mejor de los casos, forzada.

En general la película es agradable y se deja ver bien, a los amantes del género romantico los dejarán satisfechos, y hay que reconcer un interesante juego que propone la trama con las miradas, entre los personajes, entre las ventanas, entre el presente y el pasado y finalmente entre el espectador y la pantalla.

En conclusión: para voyeuristas romanticos

lunes, enero 24, 2005

El juego del miedo (Saw)


Quería ser Pecados Capitales..

Dos tipos se despiertan para descubrir que están encerrados en un baño en estado deplorable. Encadenados en opuestas esquinas, tienen entre ellos un cadaver que parece haberse volado la cabeza de un tiro hace poco.
No recuerdan cómo llegaron allí y no tienen idea de cómo escapar. Sin saberlo se encuentran en manos de un asesino serial que en vez de matar, pone a sus víctimas en la obligación de: o decir pasar por una situación traumática cuando no horrorosamente dolorosa, o morir.
En una esquina: el Doctor Gordon Lawrence, oncólogo soberbio y con cierta obsesión por el orden jugado por Cary Elwes (alguien se acuerda del tipo de "Robin Hood: Men in thights", la joda de Mel Brooks?: "because, in difference with other Robin Hoods, I speak with an english accent").
En la otra: un típico pendejo yanquee con tendencia a la histeria y con todas esas salidas que dan ganas de patearlo honestamente, en la piel de un tal Leigh Whannell, el que debo decir es tan convincente en su papel que me cuesta creer no sea un pelotudo de verdad.
La voz misteriosa (bah, el asesino?): les indica que tiene a la mujer e hijas del doctor, quien tiene hasta las seis de la tarde para matar a su compañero de baño o ellas van a pagar el pato. Que empieze el juego (wahahahaha)

La historia está relatada entremezclada con la situación del baño y pequeños flashbacks que revelan las identidades tanto de los habitantes del baño, como la historia del asesino y sus víctimas.
Las actuaciones en general estan buenas, salvo la de Cary Elwes, que por alguna razón no me convenció del todo. No creo que ese fuera el papel para él, sobreactúa un poco y casi parece por momentos no creerse su propio personaje.
El director maneja una cámara un poco nerviosa, teniendo unos arranques pseudo videoclip que no ayudan al clima de la pelicula, resultando en cierta desprolijidad.
El aire en general emula mucho al de "Pecados Capitales", con el asesino hiper retorcido y las vueltas (buenas y forzadas) de la trama; junto además con la paleta de color reinante y cierta morbosidad (excesiva a mi gusto) al mostrar los juegos del asesino. En mi opinión un poco más de fuera de campo podría haber ayudado.
La película queda a medio camino entre el thriller psicológico y la archi conocida película de terror. Del primero le falta sutileza, y del segundo, sustos, no es realmente una pelicula para saltar de la butaca.
A favor debo decir que los juegos del asesino son todo lo retorcido que se puede esperar y creo que la gente que escribió el guión tiene algo por el sadismo. Si sos de los que disfruta ver sufrir a la gente, adelante.
También, hay que decirlo, logra buenos momentos de tensión.

En conclusión: para sádicos

La Caja se abre..

Bienvenido extraño, amigo, pariente; usted sabrá quién es. Acá en mi caja voy a escribir sobre las peliculas que vea. En este lugarcillo pequeño y perdido en la web mi palabra es ABSOLUTA (jejejeje). Bueno, admito que me discutan un poquito así, pero en general cuando recomiendo una película, casi siempre no le erro (casi, miren que avisé)
Así que pasen, recorran la Caja, y si encuentran algo se su gusto, vean en el cine.