jueves, noviembre 23, 2006

El Ilusionista (ídem)


Poca magia y mucho chamuyo

En la Viena de principios del siglo pasado se dearrolla la historia de amor entre un adolescente carpintero y la joven duquesa Sophie Von Teschen. Obviamente por la diferencia de rangos la incipiente relación es cortada y el pequeño Edward se dedica a recorrer el mundo y perfeccionar su habilidad manual para terminar convirtiéndose en una especie de David Copperfield antiguo. Años después se rebautiza con el nombre de Eisenheim y comienza a arrasar en el público vienés con su espectáculo de magia e ilusión. El conflicto comienza cuando redescubre a su amada Condesa Von Teschen entre el público y de la mano del príncipe heredero del Imperio.
Entre CGI poco sólido, acentos poco trabajados, actuaciones menos elaboradas y personajes de cartón, "El ilusionista" peca de la ingenuidad o la soberbia de creer que su público no superó la edad infantil, ofreciendo un guión simplista, cargado de clichés, con progresión dramática forzada y giros finales tan mal construídos que sólo son superados por los espasmos lúdicos de M. Night Shyamalan y su "Dama del agua". Que tengan en común a Paul Giamatti ofreciendo trabajos poco sólidos creemos es pura coincidencia. O el principio del fin.

Conclusión: Ni se molesten.

No veia una actuación tan mala de como la de Edward Norton desde el Ewan McGregor de Episodio I.