miércoles, febrero 02, 2005

Llevados por el deseo (Closer)


..amarga


Aparentemente superficial, aparentemente mala para la mayoría de la gente, Closer encierra una complejidad cargada de la crueldad que sólo se encuentra en la vida misma.
Bajo los encuentros en principio casi mágicos, incluso un poco forzados, de cuatro extraños se encuentra una reflexión descreída y amarga que desnuda la complejidad que existe entre las relaciones humanas.
Yo siempre fui de la idea de que los primeros minutos de una película encierran el mensaje principal. Apenas comienza asistimos al juego de miradas entre dos anónimos transeuntes, envuelto en la sacarinosa "Can´t take my eyes of you". Por una distracción la chica que luego conocemos como Alice (Natalie Portman) es atropellada. Su lesión no es grave y da el punto de partida para su relación con Dan (Jude Law). Así como el accidente baja a tierra brutalmente la ensoñación primeriza, la película en su transcurrír mostrará las ensoñaciones que se entrecruzan cada vez que una relación comienza (o se retoma), y el caer a tierra de la mismas. Pero así como la lesión de Alice no es mortal, las heridas mutuas de los protagonistas no lo son. Y siguen con sus vidas.
Los personajes son sutilmente complejos, se van revelando al espectador de a poco, pareciendo arquetipos vacíos en un principio, develando dos oposiciones: dos personajes adultos y dos infantiles, dos manipuladores y dos pasivos; las duplas se entrecruzan así como las parejas en sus idas y vueltas.
De ritmo teatral, que da cuenta de su origen, la historia elige mostrarnos capítulos en especial de las vidas de los protagonistas. Esta elección no es azaharosa. El mensaje depende de los encuentros y de las rupturas, obviando todo lo demás. La elección es muy inteligente, ya que los momentos más recordados en las relaciones suelen ser, justamente, los primeros encuentros y las separaciones. Esta "edición" de las vidas de Alice, Dan, Anna (Julia Roberts) y Larry (Clive Owen), gira entorno a los roces, engaños y manipulaciones que en conjunto, al estar tan concentrado, parece poco creíble, pero sólo toma reflexionar un poco para darse cuenta del realismo cruel de las situaciones. Al final sólo aquel que pudo dejar atrás sus expectativas, su ensoñación primeriza, y acepta a su pareja con sus errores y falencias es el que logrará su "final feliz".
No es una película mala, pero no es buena, es ácida y descreída, correcta en lo técnico y bien manejada en lo actoral. No es una película romantica o dramática, y mucho menos superficial. Es cruel. Es el lado que uno, quizás, elige no ver tanto en las relaciones propias como en las ajenas. Quizás por eso el "closer" del título, se requiere un ojo muy fino para armar esta historia. Y una cantidad notable descreimiento.
El mensaje final es que quizás estamos condenados a permanecer como extraños entre nosotros, incluso cuando estamos más cerca.

En conclusión: Manéjese con cuidado.